EN LA MESA DE NEGOCIACION
Desde los distintos gremios que representan a los trabajadores de la Salud tucumana, se rechazó de manera tajante el ofrecimiento salarial efectuado por el Gobierno que rondó entre el 20 al 24%. SITAS sostuvo que lo ofertado no resulta razonable a las exigencias. Para ATSA, lo lógico sería una suba del 32%. Mañana nueva reunión.
13/03/2013 00:55 AM | Las alertas amarillas parecen encenderse en la mesa paritaria que mantienen los gremios de la Salud y el gobierno provincial, ya que el segundo encuentro entre las partes no arrojó resultados satisfactorios para las exigencias sindicales, por lo que la negociación tendió al estancamiento.
Incluso, según lo manifestado por una de las entidades, en este caso SITAS, el ofrecimiento en materia salarial elevado por el Poder Ejecutivo fue inferior al que se planteó una semana atrás, situación que ameritó el rechazo total a las pautas oficiales esgrimidas.
Pero no únicamente los Autoconvocados demostraron su desazón ante las conversaciones efectuadas, sino que también los referentes de ATSA y UPCN expresaron su disconformidad ante lo postulado por los ministros del área en cuestión, Pablo Yedlin y de Economía, Jorge Jiménez.
Cabe recordar que días atrás, el porcentaje expuesto en la mesa del diálogo osciló el 24 por ciento, en tanto que el nuevo guarismo se patentizó en un 20 por ciento y a ser efectivizado en dos cuotas, lo que despertó la negativa de los trabajadores sanitaristas. Desde el sector se sostiene que el parámetro a negociar debe sustentarse en valores, si no superiores, por lo menos idénticos al incremento obtenido en 2012, que rondó el 31,6 por ciento.
“La reunión fue tensa y muy difícil, nosotros venimos con toda la predisposición pero para escuchar ofrecimientos razonables, entendemos que el de hoy (por ayer) es un ofrecimiento sumamente mezquino con respecto a lo que uno espera. Por esta razón le dijimos rotundamente no”, sostuvo de manera tajante la secretaria general del SITAS, Adriana Bueno.
A su vez, la gelena destacó que el ascenso a otorgar debe basarse en sumas en blanco sin contemplar partidas no remunerativas, como sería la intención del alperovismo en poder concretar un acuerdo con estas características.
Al momento de brindar detalles en razón de cómo sería el impacto del porcentaje dado a conocer, Bueno indicó que “el aumento es de 150 puntos a la base de cálculo, pero cuando se traduzca en el bolsillo será menor porque todavía hay algún decreto no remunerativo de 200 pesos y aquellos de la categoría D hacia abajo tienen unas sumas compensatorias que no se verán afectadas”.
Si bien es cierto que recalcó sobre las dificultades que se presentaron en esta nueva instancia de reuniones, la profesional del sur provincial destacó tanto la voluntad del sector por ella representado, como así también la actitud asumida por el propio Yedlin quien, ante las discordancias que se presentaron en la ronda de negociación, optó por no cerrar el canal del diálogo y proponer un nuevo encuentro a efectuarse en la jornada de mañana.
“Cuando hablamos con los números en la mano, nos entendieron, por eso, no apelo a la sensibilidad, sino a la razonabilidad de nuestros ministros. A la mesa de diálogo la vamos a cuidar, pero mientras hablemos de cifras razonables y con la verdad y de cara a los compañeros”, relató.
Al ser consultada por los argumentos a los que apelaron los funcionarios del gobierno para tratar de explicar el por qué de la oferta salarial, Bueno indicó que pusieron como excusa la situación financiera de la Provincia y el nivel porcentual al que se llegó con los demás gremios (en el caso de los maestros un 25,7 por ciento y la Policía el 29 por ciento), por lo que el ofrecimiento estuvo por debajo de estos parámetros.
Finalmente, y ante la requisitoria periodística sobre la posibilidad de avanzar con medidas de fuerza en caso de no llegar a buen puerto la paritaria, Bueno adujo que “Autoconvocados tiene siempre las medidas de fuerza reservadas para cuando fracase el dialogo. Vamos a dejar todo para que la comunidad y los compañeros tengan la tranquilidad, pero las medidas de fuerza siempre son evaluadas y están consideradas. Tenemos una maquinaria aceitada al respecto”.
Equiparación
En tanto, quien también se mostró disconforme con lo ofertado por parte del alperovismo, fue Renée Ramírez (ATSA) quien, tras aludir que se rechazó el porcentaje, remarcó que, de acuerdo a lo expuesto por su gremio, “el piso salarial que está en 3.100 pesos pretendemos llevarlo a 4.000 pesos como mínimo y reiteramos el pedido del 32 por ciento que lo venimos sosteniendo desde la primera reunión”.
Sin embargo, al momento de postular los números que recibieron como propuesta, surgen diferencias con respecto a lo referido por el SITAS (vale señalar que las reuniones con cada uno de los gremios, el PE las lleva adelante de forma separada). “Lo que ofrecieron es insatisfactorio y ronda entre el 22 y 24 por ciento, a lo que le decimos que no. De no poder equiparar las categorías más bajas con las altas, nosotros estaremos liberados para adoptar las medidas que sean necesarias, seguramente con una movilización de los compañeros”, advirtió el secretario general de ATSA.
En tanto, bregó por una pronta solución a efectivizarse en la jornada de mañana, puesto que la pretensión del gremio es que el aumento en los haberes de los agentes sanitarios del SIPROSA sea otorgado cuando se liquide la planilla salarial de este mes, con el objeto de no dilatar aún más la situación.
Desde UPCN, también se dejó constancia del rechazo al porcentaje elevado, por lo que se sostuvo que la exigencia desde esta entidad se basa en obtener un ascenso monetario en el orden del 30 por ciento, a la vez que se ponga el acento en un mejoramiento salarial de las categorías más bajas (E y F), las más rezagadas dentro del sistema.
Por su parte, el titular de la certera de Salud, resaltó la importancia del diálogo y la buena predisposición de todos los gremios, aunque reconoció que los avances en la materia se desarrollan “lentamente”, tomando en cuenta tanto las posibilidades financiera de la administración tucumana y los pedidos en sí de los sindicatos.
“Son reuniones tensas de mucho trabajo y en momentos hasta agobiantes, estamos discutiendo en la medida de nuestras propias posibilidades y se pone todo en la mesa, pero de esta tensión se generan los avances”, señaló Yedlin.
Al mismo tiempo, el funcionario dio detalles de las consideraciones a tener en cuenta a la hora de determinar el incremento a otorgar, al detallar que “nosotros hablamos de puntos a la base de cálculo, y estamos discutiendo los valores y cómo repercute cada uno de estos, como así también cómo impacta el impuesto a las ganancias, todo el panorama completo. Inclusive, estos aumentos muchas veces requieren que para las categorías más bajas se sume un piso salarial para que el aumento llegue a todas las categorías”, explicó.
Finalmente, resaltó que, dadas las negociaciones complicadas que se mantuvieron en años anteriores, “todas las partes hemos aprendido y estamos con la idea clara y respetamos el derecho a la salud de la población, toda la intención es llegar a un acuerdo sin conflictos”, se esperanzó Yedlin.







